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Las últimas reformas procesales refuerzan el papel del procurador como colaborador directo de la Justicia

En los últimos años, el marco legal español ha vivido una serie de reformas procesales orientadas a agilizar los procedimientos judiciales y mejorar la eficiencia del sistema. En ese proceso de modernización, el procurador ha dejado de ser visto como un simple transmisor de notificaciones para consolidarse como una figura clave en la colaboración con la Administración de Justicia.

Este fortalecimiento del papel del procurador no responde al objetivo de sustituir al abogado —ni sería deseable que así fuera—, sino al de reforzar su perfil como profesional con funciones propias, específicas y complementarias dentro del engranaje judicial.

Cambios legislativos que refuerzan la función del procurador

El cambio no es casual. Se enmarca en un momento en el que la Justicia española necesita más agilidad, más cercanía y más especialización técnica. Algunas de las reformas que han incidido directamente en el rol del procurador son:

• La Ley 42/2015, que consolidó el sistema LexNET y reforzó el papel del procurador en las notificaciones electrónicas.
• La Ley 15/2021, de eficiencia procesal del servicio público de Justicia (en tramitación), que amplía la capacidad del procurador para realizar actos de comunicación procesal, diligencias y cooperación jurídica internacional.
• Las recientes propuestas normativas que reconocen al procurador como operador jurídico capacitado para asumir funciones de auxilio judicial, en línea con una Justicia más moderna, digital y eficaz.

¿En qué se traduce ese mayor protagonismo de los procuradores?

Lejos de ser un cambio puramente formal, las reformas están dando paso a una figura del procurador:

  • Más activa en la gestión del procedimiento, con capacidad para realizar actuaciones procesales relevantes.
  • Más cercana al ciudadano, como interlocutor ágil entre la Administración de Justicia, los abogados y las partes.
  • Más reconocida por su formación especializada, que le permite actuar con solvencia en un entorno jurídico cada vez más exigente.

el procurador no reemplaza al abogado, sino que trabaja junto a él para garantizar una defensa efectiva y un procedimiento bien gestionado.

El colectivo de los procuradores como actor clave en la transformación digital de la Justicia

Otro de los grandes vectores de transformación del sistema judicial es su digitalización. En este ámbito, el papel del procurador ha sido determinante:

  • Ha liderado, junto a los colegios profesionales, la implantación de LexNET.
  • Ha facilitado la tramitación electrónica y la presentación telemática de escritos.
  • Ha contribuido a descongestionar los juzgados mediante una actuación ágil y tecnológicamente preparada.

En este nuevo entorno, el procurador se consolida como un agente de confianza y eficiencia, tanto para los órganos judiciales como para los ciudadanos.

¿Por qué es importante reforzar el papel del procurador?

Porque una Justicia moderna necesita colaboradores jurídicos sólidos, comprometidos y formados. Y porque:

  • El procurador agiliza los tiempos del procedimiento.
  • Garantiza el cumplimiento riguroso de los actos de comunicación y otras diligencias esenciales.
  • Facilita la coordinación entre juzgados y abogados, actuando como un eje de conexión procesal.

En definitiva, el procurador no les quita protagonismo a los demás operadores jurídicos, sino que contribuye a que el sistema funcione mejor, con más garantías, más rapidez y más orientación al ciudadano.

La figura del procurador desde los ojos del ciudadano

Pese a su papel crucial en el funcionamiento de la Justicia, la figura del procurador sigue siendo poco visible para gran parte de la ciudadanía. ¿Por qué ocurre esto?

1.     Una labor poco visible en juicio

A diferencia del abogado, el procurador no interviene hablando en sala. Su trabajo, centrado en la representación procesal, la gestión de plazos y las notificaciones judiciales, se realiza principalmente fuera del foco público. Esta naturaleza técnica e interna de su labor hace que muchas personas no lleguen a percibir su importancia, aunque sea esencial para el buen desarrollo del proceso.

2.     Escasa divulgación institucional

Durante años, las instituciones jurídicas y los colegios profesionales han realizado una divulgación limitada sobre el papel del procurador. Como resultado, gran parte de la población desconoce en qué casos es necesaria su intervención y qué funciones cumple realmente.

3.     Confusión con otras figuras jurídicas

No es raro que se confunda al procurador con abogados, gestores, notarios o incluso personal de los juzgados. Esta falta de diferenciación complica aún más su reconocimiento público.

4.     Interacción indirecta con el cliente

En la mayoría de los procedimientos, es el abogado quien gestiona la relación con el procurador. El cliente raramente trata con él de forma directa, lo que contribuye a que su presencia pase más desapercibida.

5.     Un trabajo silencioso, pero decisivo

Cuando todo avanza correctamente en un procedimiento, rara vez se piensa en quién ha hecho posible esa fluidez. Precisamente ahí radica la paradoja: cuanto mejor hace su trabajo el procurador, menos se nota su intervención.

Conclusión

Las reformas procesales en España no solo actualizan normas, sino que reconocen la necesidad de optimizar recursos y reforzar la colaboración entre profesionales del Derecho. Así, el procurador se proyecta como engranaje esencial de una Justicia moderna, ágil y más cercana al ciudadano.

Afortunadamente, también estamos viendo cómo mejora poco a poco la percepción pública de esta figura. Cada vez más procuradores están trabajando por una mayor visibilidad: mejorando su presencia online, colaborando con despachos y apostando por un trato más directo con el cliente. Todo ello está ayudando a consolidar una imagen del procurador no solo como técnico procesal, sino como un profesional accesible, implicado y alineado con las necesidades del ciudadano.

En Sales Comas Procuradores, defendemos una visión de nuestra profesión que no compite, sino que suma. Porque entendemos que solo trabajando de forma coordinada con abogados, jueces y funcionarios podremos avanzar hacia un sistema verdaderamente eficaz y al servicio de las personas.

Preguntas frecuentes sobre el papel del procurador

Es un profesional del Derecho que representa al ciudadano ante los tribunales y actúa como enlace entre el abogado, el juzgado y el cliente, garantizando que el procedimiento avance correctamente.

El procurador se encarga de representar al cliente ante el juzgado, asegurando que el procedimiento avance correctamente: presenta escritos, recibe notificaciones, gestiona los plazos y colabora con el abogado para que la defensa sea eficaz.

No. El procurador y el abogado desempeñan funciones diferentes y complementarias. Trabajan en coordinación para ofrecer una defensa jurídica eficaz y bien gestionada.

El abogado asesora y defiende jurídicamente al cliente. El procurador gestiona el procedimiento,presenta escritos, recibe notificaciones y asegura el cumplimiento de los plazos.

Representa a su cliente ante el juzgado, presenta documentación, comunica resoluciones y colabora activamente para que todo el proceso judicial se desarrolle conforme a la ley.

En general, en procedimientos civiles superiores a 2.000€, en juicios ordinarios, en recursos ante tribunales superiores o cuando lo exige la ley procesal correspondiente.

karina Sales Comas-procuradora
  • – Procuradora desde 1994.
  • – Procuradora del Ilustre Colegio de Procuradores de Barcelona colegiada nº 496 (ICPB).
  • – Mediadora inscrita en el Registro de Mediadores e Instituciones de Mediación del Ministerio de Justicia.
  • – Forma parte de la Union Internationale des huissiers de justice (UIHJ).
  • – Es licenciada en derecho por la Universidad de Barcelona y máster en asesoría fiscal por la Fundación Universitaria San Pablo.
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